A mediados de año se va a jugar una edición especial de la Copa América en Estados Unidos. Y qué mejor oportunidad para hacer un viaje, disfrutar de los goles de Messi y conocer al gigante del continente americano, no?
Si no disponemos del dinero necesario y si las promociones no nos convencen, una buena opción es acceder a un préstamo personal con el que podremos costearnos el viaje y darnos algún que otro gusto.
En un caso como este, en el que necesitamos el efectivo para pagar el viaje y gastos adicionales que podamos tener relacionados con el mismo, es importante que hagamos un comparativo con las ofertas que efectúen las agencias de viajes o agentes de turismo, ya que muchas veces estas promociones son importantes y tal vez resulte más conveniente que tener que hacer frente al costo de un préstamo.
Muchas veces una supuesta oferta financiada en varias cuotas “sin interés”, en realidad se trata de un precio inflado con anterioridad que después es distribuido en la cantidad de cuotas definidas.
Por ejemplo, encontramos que el costo del viaje en avión, traslados, hospedaje es de $ 120.000 a pagarse en 12 cuotas iguales “sin interés” de $ 10.000 cada una. Un préstamo personal de $ 85.000 a 12 meses con una tasa de interés (TNA) del 48% nos cuesta aproximadamente $ 120.000. Lo que tendríamos que hacer es analizar si con esos $ 85.000 que obtendríamos con el préstamo podemos adquirir un viaje con condiciones similares a las de la oferta. Si obtenemos mejores condiciones, nos convendría tomar el préstamo. Si por el contrario, es difícil igualar las condiciones ofrecidas por la agencia de viajes, convendrá adquirir ese paquete.
